Imperial Brands, tabacalera británica a la que pertenece la española Altadis, cae en torno al 10% en la Bolsa de Londres tras anunciar que en los últimos doce meses no obtuvo beneficios. La compañía lo achaca a las restricciones que Estados Unidos quiere imponer en el negocio del vapeo y al declive en el consumo de tabaco. Según Reuters, Imperial retrocede en el mercado a niveles que no registraba desde enero de 2011. 

La tabacalera, que produce los conocidos cigarros Winston, anunció que sus beneficios fueron prácticamente nulos con el tipo de cambio constante, mientras que las ventas subieron un 2% en los últimos doce meses. La noticia se deja notar esta mañana en la Bolsa de Londres, donde las acciones de la compañía pierden en torno al 10% de su valor. El anuncio empeora un comportamiento que ya era negativo este año, donde hasta septiembre ha perdido el 21% de su valor bursátil, según datos de Bloomberg. Una bajada que crece al 50% desde que alcanzó su máximo en 2016.

Imperial ha explicado que la incertidumbre regulatoria en Estados Unidos, que planea prohibir los cigarrillos eléctricos de sabores, ha provocado una marcada ralentización del crecimiento de esta línea de negocio en las últimas semanas. Un número cada vez mayor de mayoristas y minoristas, afirma Imperial, no hacen pedidos o no permiten promocionar productos de vapor. 

Perspectivas negativas de negocio

Philip Morris International y Altria, que opera las marcas de la primera en Estados Unidos, anunciaron ayer en un comunicado conjunto que las negociaciones de fusión terminaron sin llegar a un acuerdo. Las compañías acordaron centrarse en lanzar en Estados Unidos Iqos, dispositivo de Philip Morris que calienta el tabaco en lugar de quemarlo. El productor recibió en abril el permiso para ser comercializado.

Otra empresa del sector, British American Tobacco, anunció en agosto sus planes de recorte de 2.300 puestos de tabaco, mientras que Japan Tobacco ya ha anunciado un recorte de 3.720 empleos por la bajada de las ventas.

Solo en Estados Unidos se han detectado decenas de casos de personas con enfermedades pulmonares causadas por el vapeo. La Administración Trump prevé tomar cartas en el asunto y estudia prohibir los cigarros eléctricos de sabores. Empresas del sector como British American Tobacco, la segunda mayor compañía del vapeo, se han posicionado a favor de una «regulación robusta y efectiva», comentó la compañía en un comunicado la semana pasada. 

Fuente: Cinco Días