Los títulos de la ingeniería Duro Felguera se desplomaron ayer un 34,6% en Bolsa tras anunciar una ampliación de capital de entre 100 y 125 millones. La operación supondrá una importante dilución para los accionistas si se logra cerrar con los bancos implicados: Santander, con casi la mitad de la deuda, Sabadell, CaixaBank y Bankia. El día anterior, el miércoles pasado, la CNMV suspendió su cotización “por retención de información privilegiada”. El viernes 9 de marzo debe presentar los resultados (ya está fuera de plazo) o tendrá un apercibimiento de sanción de la CNMV.

La empresa asturiana Duro Felguera, con más de cien años de historia, trata de encontrar una salida a su compleja situación. La vuelta este jueves al parqué fue accidentada: la firma tardó casi dos horas en fijar su primer cruce y terminó la jornada con un desplome 34,62%. Se situaron en los 0,29 euros para finalizar la sesión en 0,25 euros por título.

Los inversores tratan de conocer cuál es el precio adecuado después de la ampliación, si es que ésta se cierra. La dilución será muy grande ya que Duro vale en Bolsa 41 millones: la operación prevé reducir todo el capital para afrontar las deudas y ampliar luego con los nuevos fondos. La familia Arrojo, accionista mayoritario, perdería su posición de control.

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Pero la ingeniería incumplió el plazo de presentación de resultados, el 28 de febrero, y la CNMV le suspendió por falta de información. Trataron de negociar una ampliación del plazo, pero no lo consiguieron. El viernes 9 de marzo deben publicar sus pérdidas de 2017, (en el mercado se espera que puedan estar cerca de los 200 millones) o serán apercibidos de sanción. Hasta septiembre perdieron 11,4 millones.

Dudas sobre el futuro

Victoria Torre, analista de Self Bank, cree que el mercado “tiene dudas sobre el futuro porque la operación es compleja, con la conversión de parte de la deuda en capital, tras aplicar una fuerte quita, y el mantenimiento de avales. Los bancos se convertirán en los grandes accionistas”.

Entre deuda y avales, Duro tiene 507 millones con los bancos, de los que 225 millones son del Santander (con Popular). Tras la ampliación, “encontrar una solución definitiva llevará meses”, apuntan fuentes de las entidades implicadas. Además del Santander, Sabadell, CaixaBank y Bankia, están implicados el BBVA, Liberbank y el Banco Cooperativo.

Antes de la ampliación, la empresa prevé una operación de ajuste patrimonial, fijación de deuda que acabaría en el entorno a los 85 millones junto con una entrada de liquidez adicional de 25 millones y líneas de avales para nuevos proyectos por un total de hasta 100 millones, según la empresa. Duro atraviesa problemas por las pérdidas de grandes proyectos en Australia e Inglaterra, así como los problemas con la deuda en Venezuela, los litigios y los impuestos diferidos.

Fuente: El País