La crisis accionarial de Itínere se acerca a su fin con la venta por parte de Sacyr de su participación, un 15,5% con dos pretendientes: Globalvía, por un lado, con quien Sacyr pactó la venta (junto con Abanca y Kutxabank), y los fondos Corsair y APG, que esgrimieron un derecho de tanteo para evitar la transmisión de las acciones. Hoy Sacyr ha comunicado la venta, por 202 millones de euros a la sociedad Itínere Investco BV. Si bien la empresa no detalla en la comunicación el tenedor de esta fima instrumental, su domicilio es el mismo que el de varios instrumentos financieros controlados por APG.

Con esta operación, Corsair y APG consolidan el control de Itínere, especialmente después de que anteayer Liberbank vendiese el 5,67% que mantenía en la concesionaria a otra sociedad instrumental domiciliada en Holanda y ligado al fondo Corsair. Con esta operación el fondo alcanzaba ya el 43,6% del capital de Itínere, y si se suma el 15,5% procedente de Sacyr, los inversores extranjeros ya dominan el accionariado frente a Globalvía, que tiene el 40,1% procedente de las participaciones de Abanca y Kutxabank.

Hasta el momento Sacyr no había podido vender a causa de las medidas cautelares fijadas por una corte arbitral, que estimaron el derecho de primera oferta pactado con los fondos. Queda pendiente ahora la reclamación de Globalvía, que durante todo el conflicto (que arrancó en junio del año pasado) ha enarbolado una cláusula de penalización de 100 millones de euros en caso de que la compra pactada no llegue a buen puerto. La operación, que valora Itínere en 202 millones de euros no supone plusvalías sifgnificativas para Sacyr.

Fuente: Cinco Días