El presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu. El presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu.EFE

Buen ejercicio 2019 para Banco Sabadell, que ha logrado cerrar con un beneficio atribuido de 768 millones de euros, lo que supone un crecimiento interanual del 134%. Atrás ha quedado la crisis de su filial británica TSB, que ha vuelto a la senda del crecimiento, y el lastre de los activos adjudicados. En un año se ha desprendido de 8.200 millones tras la venta institucional de carteras. 

Los ingresos del negocio bancario (margen de intereses + comisiones netas) aumentan un 1% interanual tanto a nivel grupo como Ex TSB en un entorno de tipos negativos. En términos trimestrales crecen un 1,1% (0,6% Ex TSB). Aislando el impacto de la titulización de préstamos al consumo en el tercer trimestre, el crecimiento se sitúa en el 1,4% interanual (1,5% excluyendo TSB) y en el 2,3% trimestral (2,1% excluyendo TSB).

El margen de intereses se sitúa en 3.622 millones de euros (2.644 millones Ex TSB), lo que supone una reducción del 1,4% interanual a nivel grupo por la aplicación de IFRS16, la titulización de préstamos y menores tipos de interés. En el trimestre aumenta un 0,4%, y aislando la titulización, el crecimiento es del 2,1%.

Las comisiones netas crecen un 7,7% (5,8% Ex TSB) interanual y se sitúan en 1.439 millones de euros, impulsadas por el buen comportamiento de las comisiones de servicios, y con incrementos en todos los segmentos. En el trimestre las comisiones alcanzan los 372 millones de euros lo que supone un crecimiento del 2,9% (3,7% Ex TSB).

Pero al margen de los resultados, uno de los retos del banco que preside Josep Oliu para el ejercicio que acaba de finalizar es mejorar su capital. Su objetivo, incluido en su plan estratégico era llegar al 11,8%, pero tras la venta de su gestora a Amundi el ratio CET1 fully loaded se sitúa en el 12,1% proforma. El mercado y los supervisores presionaban a Sabadell para alcanzar este ratio.

Fuente: Cinco Días