Repsol ha realizado un fuerte saneamiento de su exposición al riesgo de Venezuela como consecuencia de la crisis económica, política y social que atraviesa el país, como adelantó Cinco Días. La compañía que preside Antonio Brufau ha reconocido provisiones o deterioros reversibles por importe de 1.159 millones de euros, con lo que ha reducido su exposición patrimonial al país a cierre de año a solo 456 millones de euros, según explica la compañía en su informe anual. Esos saneamientos no han impedido a Repsol lograr en 2018 sus mayores beneficios de los últimos ocho años, con un aumento del 10,4% frente a 2017.

Repsol ha hecho una evaluación de la recuprabilidad de sus invrsiones en el país así como del riesgo de crédito sobre las cuentas a cobrar de PDVSA, la petrolera estatal. Como consecuencia de ello, el grupo o sus participadas han reonocido provisiones por riesgos o deterioros reversibles por un importe total de 1.159 millones de euros.

De esa cifra, 316 millones se han contabilizado contra reservas como consecuencia de la provisión por riesgo de crédito en aplicación de una nueva norma contable. Los otros 843 millones se han contabilizado en la cuenta de pérdidas y ganancias.

De esos 843 millones, 205 millones corresponden a un deterioro de valor de activos en Venezuela  «debido al aumento del riesgo y la tasa de descuento y a la revisión de los planes de negocio de los activos». Los otros 630 millones se deben al retraso en el cobro de las ventas y el aumento del riesgo de crédito, afectando a ll valor de los instrumentos de financiación y cuentas a cobrar a PDVSA.

Con todo ello, la exposición patrimonial total de Repsol en Venezuela a cierre de año se ha reducido a 456 millones de euros, que incluye fundamentalmente la financiación otorgada a sus empresas filiales venezolanas, según explica el grupo.Ya en 2017 se registraron deterioros por importe de 716 millones de euros.

En 2018, la producción media de Repsol en Venezuela ha sido de 62.000 barriles equivalentes de petróleo día y sus reservas probadas a 31 de diciembre ascienden a 514 millones de barriles.

Fuente: Cinco Días