
Repsol ha cerrado 2019 con fuertes pérdidas derivadas de ajustes contables. La compañía ha registrado provisiones por 4.849 millones de euros principalmente en activos de upstream (exploración y producción) en Estados Unidos y Canadá, al asumir «un escenario de precios de petróleo y gas más bajos». A esa cifra, ya anunciados por la petrolera, se suman otros 837 millones, por el arbitraje de con la china Sinopec sobre Talisman, también anunciada anteriormente.
Esos apuntes han llevado a Repsol a registrar pérdidas por 3.816 millones el pasado ejercicio. Sin tener en cuenta las provisiones, el resultado neto ajustado del 2019 ascendió a 2.042 millones, un 13% inferior al de 2018. La compañía destaca que la retribución al accionista de Repsol «no se ha visto afectada» debido a los ajustes contables.
En el cuarto trimestre, el grupo registró un beneficio ajustado de 402 millones, un 4% por debajo de las previsiones de Bloomberg.
Las previsiones del precio del crudo son «consistente con previsiones de transición energética y con los objetivos climáticos del Acuerdo de París», explica Repsol. Adicionalmente, el grupo ha dotado una provisión de 837 millones por el litigio relativo a la compra materializada por Addax y Sinopec en 2012 del 49% de las acciones de Talisman Energy UK Limited al grupo canadiense Talisman.
La deuda neta a cierre de 2019 se situó en 4.220 millones de euros, lo que supone un incremento de 781 millones respecto a la de 2018 e impactada por una posición de autocartera de 81 millones de acciones a cierre de 2019. La deuda neta incluyendo arrendamientos, se situó en 8.083 millones tras la aplicación de la NIIF 16.
Fuente: Cinco Días