El grupo OHL continúa su dura travesía por el desierto. Los resultados al cierre del primer semestre reflejan unas pérdidas de 843 millones, resultado en el que el principal lastre es el impacto contable de 550 millones en negativo por la venta de la división OHL Concesiones.

La empresa estima que su resultado neto ajustado, con una pérdida de 117 millones en los seis primeros meses, ofrece una mejor comparación con la evolución en la primera mitad de 2017 una vez descontada la aportación del área de autopistas. Esos 117 millones en rojo suponen una mejoría del 13,3%.

La empresa controlada por la familia Villar Mir dice arrancar una nueva etapa con José Antonio Fernández Gallar como consejero delegado, la dirección general de Manuel Álvarez, y la dirección de José María Sagardoy como principal responsable del área Económico-Financiera.

Álvarez procede de ACS, donde ha sido director general de Vías y la filial australiana Cimic. En OHL se pondrá al frente del negocio central de ingeniería y construcción. Sagardoy, por su parte, viene de ocupar hasta 2016 la dirección financiera del Popular y ha sido presentado como un experto en banca corporativa y gestión de riesgos. La llegada del nuevo director financiero cubre la inminente baja de Enrique Weickert, que emprenderá un nuevo proyecto al margen de OHL.

Fuente: Cinco Días