
Naturgy, la italiana ENI y Egipto han acordado cerrar de forma amistosa las disputas alrededor de una planta de licuefacción en el país árabe. Como consecuencia del acuerdo, la empresa española recibirá un pago en efectivo de 550 millones de euros. El acuerdo, que valora la planta en 1.360 millones de, resultará en la salida de Naturgy de la sociedad conjunta con ENI que la gestiona Unión Fenosa Gas (UFG). Naturgy tampco se verá obligada a comprar gas procedente de Egipto.
«Este es un paso importante para reducir gradualmente la exposición de la compañía a contratos de suministro de gas, y resuelve una situación compleja que se había prolongado desde 2012, consumiendo tiempo y recursos significativos», explica la empresa. La operación se cerrará en el primer semestre del año.
El proyecto se puso en marcha en 2004, pero dejó de estar operativo desde 2012, coincidiendo con la inestabilidad política posterior a la primavera árabe. La planta dejó de recibir gas para licuar de la empresa estatal EGAS. Estas instalaciones exportadoras convierten el gas natural al estado líquido para su transporte en barcos especializados. Posteriormente una planta de regasificación devuelve el gas al estado gaseoso.
En 2018, el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi), dependiente del Banco Mundial, ya falló a favor de la demanda interpuesta por UFG. En su fallo, el Ciadi consideró a Egipto responsable del incumplimiento del tratado bilateral de protección de inversiones entre España y el país africano. Este tribunal arbitral estableció que Egipto debía compensar a UFG con el pago de 2.013 millones de dólares (más de 1.700 millones de euros) por los daños causados, además de los intereses y de los costes arbitrales y legales asociados.
En su fallo, el Ciadi consideró a Egipto responsable del incumplimiento del tratado bilateral de protección de inversiones entre España y el país africano. Este tribunal arbitral estableció que Egipto debía compensar a UFG con el pago de 2.013 millones de dólares (más de 1.700 millones de euros) por los daños causados, además de los intereses y de los costes arbitrales y legales asociados. Además, Naturgy, con el fin de respaldar este fallo del Ciadi, inició posteriormente los trámites de homologación del laudo en distintas jurisdicciones, de forma que fuera equiparado en cada país a una sentencia de uno de sus tribunales y tuviera la misma fuerza que éstas a efectos de ser ejecutado.
De todas maneras, a principios de 2019, el Ciadi acordó suspender provisionalmente la ejecución del laudo arbitral a petición de Egipto, aunque esta suspensión fue levantada por el tribunal arbitral, reanudándose así la posibilidad de acciones por parte de Naturgy contra el país africano.
Fuente: Cinco Días