
El fundador y director general de Tesla, Elon Musk, ha vuelto a revolucionar a los mercados con sus publicaciones en Twitter. El directivo, que ya ha realizado anteriormente bromas en la red social que han provocado a la automovilística grandes pérdidas en Bolsa, anunció en un tuit que estaría considerando recomprar Tesla por 420 dólares la acción (frente a los 368 con que cotizaba a media sesión del martes) en una operación que excluiría a la empresa de los mercados. Este precio supondría una prima del 23% respecto al precio de cierre de las acciones del lunes y valorar al fabricante de vehículos autónomos en 72.000 millones de dólares (62.000 millones de euros).
Am considering taking Tesla private at $420. Funding secured.
— Elon Musk (@elonmusk) 7 de agosto de 2018
La reacción de los inversores fue inmediata y las acciones de Tesla llegaron a subir más de un 8%. Finalmente, el regulador del mercado estadounidense decidió suspender la cotización de la Tesla a la espera de alguna comunicación por parte de la empresa. No obstante, Musk había confirmado la noticia en Twitter afirmando que la operación “ahorraría muchos dolores de cabeza”.
Asimismo, el directivo proporcionó más detalles sobre la posible compra. Aseguró que su objetivo es que los inversores de Tesla no pierdan sus participaciones para lo cual creará un fondo especial. No obstante, los accionistas también tendrán la opción de vender su participación al precio de 420 dólares por título. Preguntado en la red social sobre un posible cambio en la dirección de la empresa, Musk respondió que no habría ninguno, es decir, mantendría su puesto.
Esta no fue la única noticia que ha movido los títulos de la automovilística estadounidense. Financial Times publicó que el fondo soberano de Arabia Saudí (PIF, por sus siglas en inglés) habría adquirido en lo que va de año una participación de entre el 3% y el 5% de la compañía, es decir, entre 1.700 y 2.900 millones de dólares, al precio actual de cotización. Según publicó el periódico británico, el fondo, liderado por el príncipe Mohammed bin Salman, mostró primero interés por hacerse con las acciones emitidas recientemente por la compañía.
Fuente: Cinco Días