El madrileño Paseo de la Castellana, entre la plaza de Colón y la glorieta de Gregorio Marañón, ha amanecido este lunes cortado tras ‘vigilia’ que han llevado a cabo unos 2.000 taxistas, en protesta por la regulación de las VTC. Agentes antidisturbios de la Policía Nacional han acudido a primera hora y han anunciado el próximo desalojo de la vía, una de las principales arterias de comunicación en la capital, según informa El País.

El líder de élite taxi Barcelona, Alberto Alvarez alias Tito, ha explicado que los agentes «les quieren desalojar» y ha hecho un llamamiento a sus compañeros para que sigan acudiendo. De hecho, ha alegado que varias grúas han empezado a llevarse vehículos en la zona de Gregorio Marañón. Se espera hoy la llegada de taxistas procedentes de otras comunidades autónomas como Andalucía o Castilla y León, también han llegado durante este fin de semana taxistas de Portugal.

En este sentido, las asociaciones están pidiendo a los concentrados que se reagrupe para dejar espacio a unos 300 coches procedentes del sur. Se trata de una concentración que no cuenta con la autorización pertinente de delegación de Gobierno. El presidente de la Comunidad de Madrid, Angel Garrido, ha pedido al delegado José Manuel Rodríguez Uribes que «actúe» para que el colectivo «no secuestre la ciudad».

El delegado de Gobierno en Madrid, José Manuel Rodríguez Uribes, ha asegurado este lunes que van a apoyar tanto al Ayuntamiento de Madrid como a la Policía Municipal, para «garantizar» la movilidad, el tráfico y los derechos de los ciudadanos. Según Rodríguez Uribes, «el legítimo derecho a la huelga no incluye el colapso de la ciudad» y ha añadido que el presidente de la Comunidad de Madrid, Angel Garrido, tiene que cumplir con su «obligación» y ponerse «a trabajar ya».

Fuente: Cinco Días