Grifols ha anunciado un beneficio neto en el primer trimestre de 143 millones de euros, lo que supone un incremento del 7% respecto al mismo período del año anterior. La cifra ha quedado algo por debajo de lo esperado por los analistas de Reuters, que anticipaban en torno a 151 millones de euros. La compañía asegura que la «demanda global de las principales proteínas plasmáticas es sólida y mantiene la tendencia de crecimiento».

Los ingresos alcanzaron 1.023 millones de euros con una caída del 3,6% con respecto a los tres primeros meses de 2017, debido a la evolución desfavorable del tipo de cambio. Sin tener en cuenta ese efecto, los ingresos hubieran aumentado un 7,4%. El Ebitda se sitúa 297 millones de euros, con un descenso del 2,8%, si bien en línea con lo esperado por los analistas. 

Grifols destaca «la positiva evolución del crecimiento orgánico de todas las divisiones y en todas las zonas geográficas en un entorno desfavorable del tipo de cambio».

Los ingresos de la División Bioscience alcanzaron 807,5 millones de euros con una caída del 5,4% por el efecto de tipo de cambio. Sin tener en cuenta ese efecto, la división hubiera crecido un 5,8%.»El volumen de ventas de las principales proteínas ha sido el motor de la división y ha compensado el retroceso experimentado en las de factor VIII», explica la empresa.

En cuanto a la división Diagnostic, los ingresos se han situado en 164,9 millones de euros que suponen una caída del 5,8% o un aumento del 4% sin tener en cuenta el tipo de cambio. 

Grifols destaca los mayores esfuerzos realizados para «incrementar el volumen de plasma, tanto de forma orgánica como mediante adquisiciones», para seguir dando respuesta a la «creciente demanda del mercado». Estos mayores esfuerzos incluyen la incorporación en 2017 de 19 centros de plasma a la red de Estados Unidos (13 de forma orgánica) y un total de 40 desde principios de 2015, cuando comenzó este plan de expansión de centros. También ha adquirido la compañía Haema en Alemania.

Fuente: Cinco Días