
El Gobierno de Madrid y el Ayuntamiento de la ciudad se reúnen hoy en busca de una solución que ponga fin a la huelga del taxi, que ya cumple hoy su cuarto día. El encuentro, que se produce tras desconvocarse la huelga de taxistas de Barcelona, no será al más alto nivel, entre el presidente de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido, y la alcaldesa Manuela Carmena. Será entre técnicos de ambas instituciones que tratarán de encontrar un acuerdo.
Garrido ha reiterado esta mañana en Onda Cero su predisposición a negociar con los taxistas, pero ha criticado la “lamentable” situación provocada por “un grupo de energúmenos que se intentan adueñar de las calles”. Según el presidente del Gobierno regional, la huelga indefinida que se vive en Madrid está promovida por “un grupo de exaltados, no el 99,9% que quiere una solución razonable” al problema que les enfrenta con los VTC. Anoche, la consejera de Transporte de la Comunidad de Madrid, Rosalía Gonzálo, aseguró en el programa 24 horas de TVE que «si no tienen inmediatez, las empresas VTC desaparecerán». Unas declaraciones que tildan de «bochornosas» desde el sector del taxi.
Mientras esto ocurre, los taxistas madrileños siguen en pie de guerra, tras criticar ayer duramente a Garrido, a quien acusan de hacer “oídos sordos” y tratar de pasar la patata caliente, la regulación de la precontratación de los servicios VTC en Madrid, al ayuntamiento. Los taxistas de Madrid ya han advertido que no aceptarán menos que lo logrado por los taxistas de Barcelona, es decir, una hora de tiempo mínimo de precontratación.
La situación se tensa por momentos y esta mañana un grupo de unos 300 taxistas se ha dirigido hacia la Asamblea de Madrid, en Vallecas, donde mantienen una concentrarse en sus inmediaciones para presionar al gobierno regional para que actúe con urgencia. El vicepresidente de la Federación Profesional del Taxi de Madrid, Jesús Fernández, ha explicado a Europa Press que los taxistas se están desplazando con sus vehículos hacia la cámara regional.
No es la única acción que está llevando a cabo este colectivo. La policía nacional vigila una concentración de taxistas que, según el delegado de Gobierno de Madrid, José Manuel Rodríguez Unibes, se está desarrollando por la zona de Arganzuela.
Algunos miembros del Gobierno, al que se culpa de haber creado “17 problemas” al haber habilitado con un decreto ley el pasado septiembre a las comunidades autónomas para regular el servicio de los VTC, han hecho esta mañana manifestaciones en diferentes medios de comunicación. El ministro de Fomento José Ábalos, que ayer se mostró dispuesto a mediar entre el sector del taxi y los VTC, si así se lo piden, ha insistido hoy en que su departamento “no se quitó ninguna patata caliente”, como le acusan desde ambos sectores y algunas formaciones políticas como Ciudadanos o el PP.
También el ministro de Ciencia y Universidades, Pedro Duque, ha criticado en una entrevista en RNE la actitud de los taxistas: “si todos los que queremos que cambien cosas en el país, colapsamos todo, esto no va a funcionar”. Por el contrario, la portavoz de Podemos en la Asamblea de Madrid, Clara Serra, ha alentado a los taxistas concentrados ante la Cámara autonómica, a los que ha asegurado “estamos con vosotros. El Gobierno de la Comunidad de Madrid no ha hecho los deberes”.
Los taxistas madrileños también han estado toda la noche acampados frente al acceso sur de Ifema, donde desde ayer se celebra la feria internacional de turismo Fitur. Esta mañana volvían como a intentar bloquear el acceso al recinto ferial. Ayer la jornada de huelga se saldó con una decena de heridos y un taxista detenido, tras llevarse a cabo cortes de carretera y enfrentamientos entre taxistas y policía nacional y municipal.
Entre las medidas que piden los taxistas de Madrid para desconvocar la huelga, más allá de la precontratación, es que los VTC vuelvan a sus bases entre servicio y servicio, que se respete la proporción 1/30, que se impongan horarios obligatorios a los VTC similares al de los taxis, con libranzas obligatorias o franjas de servicio prohibidas, y que se prohíba a estos vehículos establecer cualquier tipo de paradas en la vía pública y realizar labores de captación de pasajeros en áreas de influencia como estaciones de tren, autobuses, aeropuertos, o en general, cualquier núcleo de generación masiva de pasajeros.
El pasado lunes hubo un principio de acuerdo entre taxistas y la Comunidad de Madrid, pero solo en temas de captación de clientes. La Comunidad estaba dispuesta a incluir en su decreto ley que los VTC tengan que volver a su base o a un parking entre servicio y servicio, lo cual supondría la prohibición de que estos vehículos de alquiler con conductor aparquen en superficie. Igualmente aceptaba que los VTC no puedan circular en vacío más de una hora, que la recogida de pasajeros por parte de los Uber y Cabify sea de 300 metros en las zonas de bolsa de taxis y que los VTC no puedan hacer trayectos de menos de 5 kilómetros. La negociación ese día quedó rota tras negarse el gobierno regional a incluir en su texto ningún tiempo mínimo para la precontratación.
Desde el Ayuntamiento, Carmena ha insistido en que fijar ese tiempo le corresponde a la Comunidad, aunque se ha mostrado dispuesta a asumir esa competencia siempre que el Gobierno le dan base legal.
Fuente: Cinco Días