
EE UU ha dado un paso más en la batalla abierta con Cuba y que afecta directamente a las hoteleras españolas, que tienen más de la mitad de las habitaciones del archipiélago. El pasado 2 de mayo de 2019 se activó el capítulo III de la ley Helms Burton (aprobado en 1996, aunque nunca había entrada en vigor hasta esa fecha), que habilita a ciudadanos y empresas de EE UU a presentar demandas contra aquellas empresas que estén beneficiándose de bienes o activos que les fueron expropiados con la llegada de Fidel Castro en 1959. Una vez presentadas, los afectados podrían reclamar también medidas adicionales, contenidas en el capítulo IV de la citada ley, que podrían ir desde prohibir a los directivos de la empresa entrar en suelo estadounidense o expropiar bienes de la firma en EE UU.
Uno de los primeros directivos afectados por la aplicación de ese capítulo IV ha sido el consejero delegado de Meliá, Gabriel Escarrer, que, tal y como ha adelantado esta mañana el diario digital Voz Populi, tiene prohibida la entrada desde el pasado 25 de noviembre. El Departamento de Estado de EE UU le remitió el 11 de octubre de 2019 una notificación instándole a compensar a una familia cubana emigrada a EE UU por “beneficiarse” de suelo nacionalizado por el castrismo en Holguin, el que estaban situados dos hoteles que estaban siendo gestionados por Meliá y que son propiedad de la estatal Gaviota. Le daba un plazo de 45 días para atender la notificación y de no hacerlo le amenazaba con prohibirle la entrada a suelo norteamericano. La amenaza se hizo realidad el pasado 25 de noviembre.
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La hotelera española ha remitido un comunicado esta mañana recordando, en primera instancia, que “cartas similares habrían sido dirigidas a más de medio centenar de empresas con intereses en Cuba”, y que las condiciones impuestas por EE UU eran inasumibles por dos razones. La primera es que la demanda presentada por la familia Sánchez Hill fue desestimada el pasado 3 de septiembre por el juzgado de primera instancia número 24 de Palma de Mallorca, al considerar que España no tiene competencia para que sus juzgados resuelvan pleitos sobre inmuebles situados fuera de su territorio. Meliá también recuerda que el cumplimiento de las exigencias de EE UU es contrario a la normativa europa, que considera que la Ley Helms Burton infringe los más elementales principios de derecho internacional. Ese estatuto de bloqueo declara inejecutables en la Unión Europea cualesquiera resoluciones o decisiones dictadas al amparo de esa norma, según aclaran fuentes jurídicas.
Las hoteleras españolas son las más afectadas por este proceso de demandas por la importante cuota de mercado que tienen en Cuba. Meliá e Iberostar son las cadenas más hoteles en el archipiélago, con 32 y 21 establecimientos cada una, seguidas muy de lejos por H10 y Globalia, con cuatro hoteles. Entre todos suman cerca de 35.000 habitaciones, el 52% de la planta hotelera.
Fuente: Cinco Días