
El grupo Ferrovial cerró 2019 con un resultado neto atribuible de 268 millones de euros, desde las pérdidas por 448 millones declaradas en 2018. La compañía se ha apoyado en la plusvalía obtenida por la venta de la autopista malagueña Ausol (participación del 65%), operación que deja un beneficio neto de 474 millones.
La cifra de negocio, de 6.054 millones (un 83% internacional), sube un 5,5% desde los 5.737 millones del ejercicio anterior, y el ebitda marca un 75% menos que hace un año, 121 millones. Este resultado bruto de explotación se ha visto impactado por la provisión en el área de Construcción relacionada con sobrecostes en la ejecución de autopistas en Estados Unidos. el ebitda de Ferrovial fue de 479 millones en 2018.
Entre los activos estrella de la compañía, la autopista 407 ETR de Toronto mejora un 8,1% su ebitda, mientras el aeropuerto londinense de Heathrow lo incrementa un 4,6% y las autopistas texanas NTE y LBJ mejoran un 32% y 24%, respectivamente.
Respecto al comportamiento del tráfico, la 407 se mantuvo en los niveles de 2018 y el saturado Heathrow logró una mejora del 1% en número de pasajeros. Más espectacular es la evolución de las dos autopistas estadounidenses citadas: La NTE mejoró un 15% en intensidad de tráfico, la LBJ lo hizo en un 9% y la NTE 35W obtuvo una mejora del 25% en el cuarto trimestre respecto al periodo comparable de 2018.
Respecto a los dividendos de estas concesiones, la autopista de Toronto entregó 1.050 millones de dólares canadienses; Heathrow aporta 500 millones de libras y la NTE 292 millones de dólares. Se espera que la LBJ se estrene en el presente 2020 como aportadora de dividendos.
Ferrovial cerró el ejercicio con una posición neta de caja, excluidos los proyectos de infraestructuras, de 1.631 millones de euros.
Fuente: Cinco Días