El accionista privado más relevante en el capital de Aena, el fondo británico TCI, quiere que se hable de medio ambiente en la junta de accionistas del operador público. Y más allá del debate, reclama medidas a corto plazo para mitigar el impacto de la actividad aeroportuaria.

TCI, con un 3,86% del capital, ha logrado introducir un complemento en la convocatoria de la junta con el que se incluyen cuatro nuevos puntos en el orden del día. Entre ellos, figura el compromiso de llevar a la junta de 2021 un Plan de Transición Climática.

Este fondo, caracterizado por tratar de influir en la gestión de sus participadas, también ha pedido que se dé cuenta en la reunión de accionistas sobre la estrategia de Aena relacionada con la transición y sostenibilidad en un entorno de cambio climático. La junta está fijada para el 31 de marzo en el aeropuerto de Madrid-Barajas.

Aena asegura estar haciendo un esfuerzo en materia ambiental desde tiempo atrás, pero es en los últimos tiempos cuando más se ha aportado por la autosuficiencia energética, a través de la energía fotovoltaica, o por la mitigación de gases de efecto invernadero con la instalación de energía eléctrica incluso en las pistas para evitar que los aviones permanezcan con los motores encendidos durante las rotaciones.

Fuente: Cinco Días