El grupo de servicios y soluciones tecnológicas Dominion repartirá el primer dividendo desde su salida a Bolsa en abril de 2016. Una retribución con cargo a los resultados de 2019, unas cuentas que todavía están por anunciar. La corporación con sede en Bilbao tiene previsto comunicar el próximo 25 de febrero el balance completo del ejercicio anterior.

La intención de la corporación que dirige su consejero delegado, Mikel Barandiarán, es la de retribuir a sus accionistas con un tercio del resultado neto final de 2019. En 2018 ganó 32 millones, con la consolidación de sus operaciones inorgánicas. Su plan a 2022 incluye duplicar ese resultado para lograr unos beneficios de 64 millones.

Dominion, según un adelanto parcial de resultados, prevé cerrar 2019 con una deuda financiera neta de 110 millones, por debajo de dos veces el beneficio bruto de explotación (Ebitda). Una situación de caja lo suficientemente desahogada para seguir con la estrategia de compra de empresas del sector, si se presentan oportunidades.

Con 9.000 trabajadores y un millar de clientes en 35 países, su estrategia está orientada en ayudar a la transformación digital de los diversos sectores y a una diversificación de sus actividades, siempre con criterios de prudencia en el riesgo financiero.

Dominion se apoya para su crecimiento en su alta capacidad de generación de caja, que alcanza hasta el 75 % del Ebitda (resultado bruto de explotación).

En su estrategia de extensión de mercados, Asia está en el punto de mira del grupo que dirige Mikel Barandiarán. Por sectores, el de la energía centra su interés prioritario.

Fuente: Cinco Días