
Dia ya cuenta con el oxígeno financiero necesario para iniciar una nueva etapa. La compañía, su principal accionista —el fondo Letterone, controlado por el magnate ruso Mijail Fridman— y las entidades financieras acreedoras han cerrado el acuerdo de refinanciación del grupo de supermercados, que le da el oxígeno financiero antes de ampliar capital, cierra la refinanciación de los 900 millones de deuda pactados en diciembre y obtiene liquidez y líneas de pago a proveedores para garantizar que la compañía pueda abrir la trapa de sus supermercados cada día.
Fridman asumirá el grueso del nuevo capital con el que salvará Dia y dará el prometido giro estratégico a la cadena de supermercados. El fondo controlado por el magnate ruso se ha comprometido a inyectar ya 800 millones a través de dos préstamos. El primero, por 490 millones, se trata de un préstamo participativo que espera convertir durante la prometida ampliación de capital. El otro, de 200 millones, también lo adelanta Fridman, aunque lo intentará colocar entre otras entidades. Este crédito tiene un vencimiento en tres años y paga un 7%.
Finalmente los actuales 10 bancos que conforman el sindicato —Santander, BBVA, CaixaBank, Bankia, Société Générale, BNP Paribas, Barclays, ING, Bank of Tokyo Mitsubishi y Deutsche Bank— le otorgan líneas de pago a proveedores (confirming) por 71 millones, que podrán ser ampliados hasta 80 millones. Por ellos pagarán un 5,5% y tiene un vencimiento de un año.
El acuerdo llega después de que el 15 de junio se cumpliese el plazo dado por todas las partes para cerrar el acuerdo. Sin embargo, las negociaciones han continuado hasta hoy mismo para buscar un acuerdo tras dos prórrogas. Como publicó CincoDías, el principal punto de fricción era el tipo de interés. Los hedge funds, que entraron en la lista de acreedores después de que JP Morgan y Commerzbank vendieran su posición en la compañía y por el momento se mantiene al margen, exigían rentabilidades en el entorno del 10%, mientras Letterone ofrecía un 5%. Los bancos se conformaban con un menor tipo que los fondos pero no estaban dispuestos a cubrir totalmente los 180 millones del tramo reservado a los acreedores actuales.
Esto se produce después de que diez bancos llegaron el pasado 20 de mayo a un acuerdo in extremis para salvar Dia, en el último día antes de que entrase en preconcurso de acreedores. Le renovaron créditos por más de 900 millones hasta marzo de 2023 a tipos de interés del 2,5% en los mejores casos. La estrategia de los siete hedge funds que compraron la deuda a JPMorgan, a Commerzbank y también parte de la de Barclays, con descuentos en el entorno del 40%, pasaba por participar en la inyección de esa liquidez.
La ampliación de capital prometida por Fridman dependía, por un lado, de que triunfase la opa sobre la cadena de supermercados. Por el otro, de que alcanzase un acuerdo de refinanciación con la banca. Los primeros escollos fueron la exigencia de Fridman de no dedicar ni un euro de la ampliación de capital a repagar deuda, ni tampoco de las ventas de activos no estratégicos (Max Descuento y Clarel). Un aspecto defendido a capa y espada por la banca. El siguiente tema a negociar fueron precisamente las líneas de crédito adicionales que hoy se han firmado.
Fuente: Cinco Días