Una vez cerrado el marco financiero para continuar su actividad, Dia ha emitido las primeras previsiones de negocio. La compañía espera lograr unas ventas netas de entre 7.000 y 7.200 millones de euros en 2019, por debajo de los 7.288,7 millones que alcanzó a cierre de 2018, según las cuentas que reformuló la empresa.  El nuevo equipo gestor de Dia espera que la cifra de negocio vaya «convergiendo hacia el nivel de 2018 en 2020» e incrementándose anualmente ne porcentajes de «un solo dígito» hasta 2023, tal y como han comunicado a la CNMV.

Ya en el segundo semestre de 2019, la compañía espera haber atajado las pérdidas operativas y que el Ebitda ajustado sea cero, tras cargar unos costes de reestructuración de unos 40 millones. El Ebitda ajusta excluye, según los datos de 2018, los efectos de la aplicación de la norma contable NIC29 que afecta a las cuentas de Argentina, y la discontinuación de Clarel, que mantiene en venta. Las previsiones apuntan a que el Ebitda ajustado irá «gradualmente recuperándose» hasta alcanzar el nivel de 2018 en  2022. La empresa cerró el último ejercicio con un Ebitda ajustado de 385,4 millones. 

Los costes de reestructuración aumentarán hasta 50 millones en  2020 y se irán reduciendo a partir de ahí, hasta el enetorno de 15 millones al año hasta 2023.

A cierre del ejercicio, la compañía espera un margen de Ebitda ajustado del 2%.

Fuente: Cinco Días