Cellnex cerró 2018 con unas pérdidas de 15 millones de euros, frente a los 26 millones que ganó en 2017, debido al impacto económico del ERE en sus filiales Tradia y Retevisión, que le obligó a provisionar 55 millones en el primer trimestre del año por el despido de 180 trabajadores.

En una comunicación a la CNMV, el supervisor bursátil, la compañía ha destacado que, a efectos comparables, es decir, sin tener en cuenta estos extraordinarios, habría ganado 31 millones de euros, un 19% más. Los ingresos han crecido de 792 a 901 millones, a un ritmo del 13,7%, y el resultado de explotación ha pasado de 129 a 113 millones, también debido a estos gastos extraordinarios. La empresaha explicado que la provisión por el coste del ERE se repartirá entre 2018, 2019 y los primeros meses de 2020. Laa eficiencias derivadas de éste, añade, se notarán de 2020 en adelante.

El crecimiento que ha experimentado el grupo hizo que los costes financieros aumentaran un 36% en relación al año anterior y que las amortizaciones se incrementaran un 14,5% interanual, unos efectos que también recogen los resultados de 2018, apunta Cellnex.

Fuente: Cinco Días