Caixabank acelera en el recorte de costes y en la reconversión de la red de oficinas para hacer frente al nuevo entorno de tipos de interés más bajos y su impacto negativo en el negocio bancario. La entidad ha adelantado un año el objetivo de reducción del número de oficinas, que pasarán de las 4.219 que tenía a comienzos de 2019 hasta 3.640. Pero ahora cambia el horizonte temporal: si antes preveía llegar a ese objetivo en 2021, el nuevo plazo previsto es en 2020. 

En una presentación a analistas que ha enviado a la CNMV,  la entidad también se aprieta el cinturón en costes recurrentes y recorta el objetivo para este año «en busca de iniciativas que mantengan el nivel operativo». Si en la anterior estimación esperaba una tasa de incremento de costes del 5% en 2019, ese ritmo lo reduce hasta el 3%. 

En paralelo, Caixabank también prevé acelerar en la implantación de las llamadas oficinas Store, el nuevo modelo más tecnológico y atención personalizada. El objetivo es alcanzar 600 nuevas oficinas, pero se adelanta el plazo a 2020, un año antes de lo previsto. 

La entidad señala que el acelerón en la estrategia de transformación de la red de oficinas y reducción de costes se aplica para aliviar el entorno negativo de tipos. Caixabank  apunta que además se está centrando en la reducción de gastos redundantes. 

Con todo ello, Caixabank espera registrar crecimientos en el negocio bancario (core) «a pesar del viento en contra para los ingresos netos de intereses (NII)», según señala en la presentación.

La entidad se muestra segura de que su modelo de negocio seguirá funcionando en el «nuevo contexto de tipos de interés». La entidad señala que la las ganancias «estables» de cuota de mercado «dan evidencia del éxito comercial» con los negocios de gestión de activos y seguros, cuyos ingresos se «han recuperado en el segundo trimestre».

Fuente: Cinco Días