El gigante tecnológico Apple ha mejorado ligeramente el guion previsto para el arranque de 2019. El grupo cerró el primer trimestre de su ejercicio fiscal 2019, finalizado el 29 de diciembre, con unos ingresos de 84.300  millones de dólares, un 4,5% menos con respecto a las cifras del año anterior. Un retroceso anticipado el pasado 2 de enero por su propio consejero delegado, Tim Cook, que anunció una rebaja de las previsiones y un descenso de los ingresos por el irregular desempeño de la compañía en China.

Pero no por esperado, este retroceso deja de ser significativo. Es la primera vez desde 2001 que Apple reduce sus ventas en un primer trimestre, y representa un cambio radical con respecto al crecimiento que registró en los primeros tres meses del anterior ejercicio fiscal, del orden del 13%. Este primer periodo del ejercicio es, además, el más relevante del año para Apple en cuanto a volumen de ventas, dada su coincidencia con la campaña de Navidad. 

La compañía radicada en Palo Alto (California), que durante los últimos meses llegó a superar el billón de dólares en capitalización bursátil, sufrió en los últimos tres meses de 2018 un progresivo deterioro en su cotización, agravado tras el profit warning de principios de enero. Desde su máximo histórico, firmado el 2 de octubre con un precio de 233,47 dólares, el valor de su acción se ha deteriorado más de un 30%. 

Apple cerró el ejercicio 2018 con un beneficio récord de 52.200 millones, un 23% más, con unas ventas de 265.560 millones, una mejora del 16%. Sin embargo, el origen de este incremento fue la subida de los precios de la última generación de iPhones, del orden del 30%,, ya que sus ventas por unidades se estancaron. Esto, y las dificultades en China, marcarán los próximos meses para el grupo.

Fuente: Cinco Días