Abengoa ha registrado pérdidas netas de 100 millones de euros en los seis primeros meses del año, frente al beneficio de 4.900 millones de igual periodo del año pasado, cuando el canje de la deuda provocó una cifra de beneficio que no reflejaba la situación real de la empresa. Además, la empresa ha anunciado un acuerdo con «algunos de sus principales acreedores» para lograr liquidez adicional de hasta 97 millones de euros y nuevas líneas de avales por un importe de 140 millones.

Los ingresos entre enero y junio han bajado un 20% debido a la «finalización de proyectos» mientras que el Ebitda aumenta de 16 a 87 millones ya que la cifra del año pasado incluía costes de reestructuración por 52 millones.

Pero la gran losa de la compañía continúa siendo su deuda: 4.649 millones de euros, si bien el equipo gestor ha logrado aligerarla un 15% (desde los 5.475 millones de diciembre de 2017) gracias a la venta del  25% de Atlantica Yield. La compañía se propone seguir reduciendala «con el cierre de la venta de la participación restante en  Atlantica Yield» [un 16,5%], que se prevé para el cuarto trimestre del año.

Por otro lado, la compañía ha planteado con sus principales acreedores una operación para reestructurar su deuda.  Según el hecho relevante, la nueva inyección se realizarán mediante la emisión de un bono convertible en acciones de una sociedad de la planta de cogeneración A3T de México, al 9% de interés. Supondrá un desembolso inicial de 30 millones de euros y el resto condicionado al cumplimiento de «ciertos hitos»

Abengoa «cuenta ya con el apoyo de algunos de sus principales acreedores para la operación: New Money II y proveedores de líneas de avales». 

Fuente: Cinco Días