El beneficio neto de Ryanair aumentó hasta los 910 millones de euros en el tercer trimestre desde los 841 millones de euros en el mismo período del ejercicio anterior, lo que supone una mejora del 10%, tal y como ha explicado la compañía.

Esta cifra ha superado las previsiones de los analistas que esperaban 823 millones de euros. La compañía ha explicado que el aumento de los ingresos extras por servicios como el embarque rápido o la reserva de asientos han compensado el impacto de las tarifas más bajas y el problema con los 737 MAX de Boeing.

El presidente de la compañía, Michael O’Leary, explica en un vídeo que hay un verdadero riesgo de no tener ningún avión Boeing 737 MAX volando el próximo verano si hay demoras adicionales en la vuelta de estas aeronaves al servicio. 

«Hemos reducido nuestras expectativas de que se nos entreguen 30 aviones MAX antes del verano de 2020 a 20 aviones y existe un riesgo real de que no se nos entregue ninguno», explica Michael O’Leary.

Y es que realmente, Rynanair no espera tener su primer avión MAX hasta marzo o abril, a pesar de que Boeing se está esforzando por devolver el modelo de vuelta al servicio después de dos accidentes mortales.

El presidente añade que la compañía ya ha reducido su previsión de crecimiento de pasajeros y que podrían seguir reduciéndola pero «francamente no tiene sentido seguir cambiando el número hasta que tengamos más certeza», dijo. 

Ryanair ahora espera un total de 157 millones de pasajeros en el año hasta el 31 de marzo de 2021, por debajo de su previsión de 162 millones de julio, lo que implica una tasa de crecimiento de sólo el 2,6% desde su objetivo de 153 millones en el actual ejercicio fiscal.

Fuente: Cinco Días