WarnerMedia ha arrebatado los derechos exclusivos a Netflix para emitir la popular serie de los noventa Friends. Aunque perder la exitosa serie protagonizada por Jennifer Aniston puede no gustarle a Netflix, en términos financieros sale ganando.

Cuando Netflix compró los derechos de Friends a Warner Bros para transmitir la serie por unos 80 millones de dólares, la operación fue una sorpresa. La última vez que la serie se puso a la venta fue por menos de la mitad, según el New York Times. La generosidad de Netflix encaja perfectamente en la batalla más amplia por contenidos transmitidos, en la que los precios y la inversión han aumentado. Se prevé que este año la compañía pague 9.000 millones de dólares en obligaciones de streaming de contenido.

Es lógico que WarnerMedia quiera privar a su rival de esta exitosa comedia. Fue la segunda serie más vista en Netflix el año pasado, según datos de Nielsen. Y mientras que Netflix ya cuenta con casi 150 millones de clientes y 16.000 millones de dólares en ingresos anuales, WarnerMedia sigue sin haber lanzado su nuevo servicio de streaming, HBO Max.

WarnerMedia pagará 425 millones de dólares por los derechos exclusivos para transmitir los 236 episodios de Friends durante cinco años, es decir, 85 millones anuales, según el Wall Street Journal. Y aunque HBO Max, WarnerMedia y Warner Bros formen parte de la misma matriz, el grupo AT&T, los actores y otros involucrados en la producción de la serie también se llevan una parte.

Además, Netflix ha dejado su huella al fijar un precio tan alto en su acuerdo de 2018, incluso ahora que la serie cambia de propietarios nuevamente. La compañía de Hastings ha perdido una comedia muy querida por sus usuarios, pero ha luchado por hacer que las batallas de contenidos salgan extremadamente caras.

Fuente: Cinco Días