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Mis envíos los controla la tecnología

Existe cierta magia en el clic. Un gesto tan sencillo, como el de presionar un botón, que abre un sinfín de oportunidades. Esa décima de segundo que lo mismo nos trae a casa el móvil de nuestros sueños que un vinilo.

Para el usuario, todo resulta más fácil; pero entre bambalinas, para las empresas que controlan los envíos, como es el caso de Correos, hay un tejido digital con todo tipo de tecnologías. Lo que para cualquiera es solo un pedido, para esta empresa postal y de paquetería se convierte en decenas de millones a lo largo de todo el año. Y, obviamente, la mejora de la eficiencia y la productividad requiere de una transformación tecnológica en la red de logística y transporte, especialmente en la denominada última milla, muy elevada.

Uno de los grandes retos es llegar a toda la geografía sin problemas. Correos cuenta con una capilaridad por toda España. Como explica el director de tecnología de Correos, Enrique Ramírez, los centros operativos y de tratamiento han tenido que automatizarse por completo para dar cobertura a todo el país. “Para que un paquete se mueva del comercio electrónico al destino, necesitamos recibir información para prever la demanda, clasificar la mercancía que nos llega, geoposicionarla, organizar tanto el reparto como la distribución logística… muchas actividades impensables sin una transformación tecnológica”, añade.

El comercio electrónico, precisamente, ha sido uno de los grandes culpables de esta digitalización. Si echamos la vista atrás tan solo 10 años, el volumen de paquetería era mucho menor. Este cambio en el comportamiento del consumo de la sociedad ha incrementado exponencialmente el flujo de envíos.

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Aunque una cosa es la gestión y otra la entrega, donde emerge la llamada última milla. Ese recorrido final, ya cerca de los domicilios, que separa el éxito del colapso con una línea muy delgada. “La inversión digital nos sirve para optimizar las rutas y ser eficientes en todo el proceso. Hay que colocar los recursos donde más falta haga para absorber dinámicamente todo la demanda, sobre todo en la última milla”, precisa Ramírez.

Aunque el negocio no deja de ser manual en muchos aspectos, como el caso del reparto, la técnica se ha impuesto poco a poco en Correos. Tecnologías como el big data para la clusterización y análisis de los usuarios o los chatbots representan parte de esa fontanería indispensable alejada del ojo humano.

Al igual que cualquier otro sector, la adaptación al entorno resulta indispensable para mejorar el servicio y sobrevivir con ciertas garantías. “El éxito radica en ir adoptando diferentes innovaciones que van surgiendo para aportar pluses que nos mantengan por delante de la competencia”, asegura el director de tecnología de Correos.

Largo camino

Todavía queda un largo camino por recorrer. Complejo de vaticinar ante un entorno digital capaz de dar un giro de 180 grados de un día para otro. Una de los prioridades para continuar en la senda de la innovación en la gestión de los envíos es situar al usuario en todo el centro. Las tecnologías de gestión de relación de los clientes (CRM por sus siglas en inglés) cada vez tendrán un mayor peso. “Es una realidad del mercado la necesidad de diseñar el viaje de relación con el cliente en el que personalizar la comunicación y el servicio”, concluye el director de tecnología de Correos. El clic seguirá siendo muy sencillo, pero las entrañas del paquete ya están totalmente controladas por la técnica, por más que parezcan invisibles.

Algoritmos para construir rutas

En la era de los algoritmos, la empresa pública no iba a quedarse al margen. Han desarrollado algunos pensando en cómo prever la demanda y construir rutas para el servicio logístico. Con unos usuarios que demandan cada vez mayor inmediatez, la gestión de los recursos para llegar antes a los sitios resulta esencial.

Este tipo de herramientas, con la ayuda de la inteligencia artificial, también les sirve para personalizar la oferta disponible. “Ser capaces de acertar con el target al que te tienes que dirigir con los productos es un reto que tenemos por delante” argumenta Ramírez mientras comenta que están ultimando un chatbot web.

Todo el desarrollo digital sonaría casi a utópico sin una herramienta fundamental como la computación en la nube. En ella han encontrado un gran aliado para acelerar todo los procesos de logística y transporte. Para una compañía con más de 300 años a las espaldas y que nunca ha dejado de prestar sus servicios, conjugar el verbo reinventarse no es una posibilidad, sino una obligación.

Como sostiene Ramírez, resulta complejo transformar un avión de estas dimensiones siempre en pleno vuelo. “Queremos mantener la empresa viva y transformarla casi diariamente. Tenemos que adoptar todo tipo de tecnologías para crecer dinámica y eficientemente”, zanja.

Fuente: El País

By |2018-11-16T11:39:35+00:00noviembre 16th, 2018|Actualidad de Empresas, Actualidad Económica, EL PAÍS|Comentarios desactivados en Mis envíos los controla la tecnología