
La demanda hotelera en España cayó un 0,6% en septiembre, el mes de la quiebra del turoperador británico Thomas Cook. Las pernoctaciones en hoteles se redujeron debido a una caída del número de estancias de extranjeros, que no llegaron a compensar las de españoles, según la encuesta de coyuntura hotelera del INE. Baleares y Canarias, las dos comunidades más dependientes del gigante británico, registraron descensos más acusados de la demanda extranjera, al igual que la Comunidad Valenciana.
En total, en septiembre se realizaron 37,5 millones de pernoctaciones en los hoteles españoles, un 0,6% menos que en el mismo mes del año pasado. Es la primera caída de la demanda desde el mes de marzo, que se debió al efecto Semana Santa —cayó en abril frente al año anterior, cuando fue en marzo—. Descontando ese efecto, es la primera caída desde septiembre de 2018. Los españoles aumentaron un 1,3% sus noches de hotel, hasta 11,5 millones, pero no fue suficiente para compensar la caída de las estancias de los extranjeros, que bajaron un 1,4%, hasta 25,99 millones. En julio, el fuerte aumento de la demanda nacional sí sirvió para compensar el descenso de la extranjera, mientras que en agosto ambas subieron, si bien mucho más la de residentes (3,7% frente a 0,14%).
De las comunidades más netamente turísticas, las pernoctaciones de extranjeros cayeron de forma más acusada en Baleares, Canarias y la Comunidad Valenciana. El efecto de la quiebra de Thomas Cook puede haberse sentido los dos archipiélagos, dado que se produjo el 23 de septiembre, pero también es cierto que muchos de los turistas que se vieron atrapados por la quiebra del turoperador tuvieron que quedarse unos días más en sus hoteles a la espera de alguno de los vuelos fletados por el Gobierno británico en la operación Matterhorn de repatriación, que culminó el 7 de octubre.
Así, la demanda extranjera cayó un 2,65% en Baleares. Si bien es el quinto mes seguido de descenso, es la caída más fuerte de las cinco. Los residentes, en cambio, realizaron casi un 8% de noches más, pero la demanda nacional apenas supone un 7% del turismo en las islas, por lo que no alcanza para compensar. En total, las pernoctaciones hoteleras en Baleares cayeron en septiembre un 2%.
En Canarias, los extranjeros hicieron 4,7 millones de noches, un 5,37% menos que hace un año. El descenso es algo menor que en agosto, cuando fue del 6,34%. Al igual que en Baleares, el fuerte aumento de las pernoctaciones de españoles (+6,6%) no llega a compensar la caída internacional, con lo que la cifra total se queda en 5,6 millones de estancias, un 3,55% menos. La demanda hotelera lleva cayendo en Canarias de forma prácticamente ininterrumpida todos los meses desde comienzos de 2018, con apenas dos excepciones debidas al efecto Semana Santa.
También en la Comunidad Valenciana cayó con fuerza la demanda extranjera, un 5,6%. Es la sexta caída consecutiva, que el ligero aumento de las pernoctaciones de residentes no alcanza a cubrir. La comunidad valenciana se vio afectada en septiembre por una gota fría que provocó graves inundaciones y la muerte de al menos seis personas.
Fuente: El País