
Este verano España está recibiendo menos turistas extranjeros que otros años. Nada de récord. En julio, España llegaron 10 millones de visitantes internacionales, un 4,9% menos que en el mismo mes de 2017. La causa hay que buscarla en el pinchazo de los principales nichos de turistas para España: los grandes mercados emisores este año han generado menos visitas. Así, Reino Unido, de donde tradicionalmente son dos de cada diez extranjeros que veranean en España, este año llegaron en julio el 5,6% menos visitantes. Francia y Alemania son los siguientes países con más afición por España y baja un 11,4% y un 6,2%, respectivamente.
La caída interanual de julio es la mayor que registra España en ocho años, desde abril de 2010. Es incluso superior que la que se vivió en abril, del 4,4% y porque la semana había caído en un mes diferente al año previo. En julio no hay explicaciones que tengan que ver con calendarios o acontecimientos especiales. Simplemente llegaron menos extranjeros, tras un julio el año pasado de récord absoluto.
Baleares es el destino principal de los turistas en julio, con el 24,4% del total. Le siguen Cataluña (23,9%) y Andalucía (13,3%). En las tres comunidades se redujeron las llegadas: un 2,2% en Baleares, el 6,7% el Cataluña y el 2,2% en Andalucía.
Si se tienen en cuenta los siete primeros meses del año, España superó los 47,1 millones de turistas internacionales, lo que supone un aumento del 0,3% con respecto al mismo periodo de 2017, según los datos de la Encuesta de Movimientos Turísticos en Frontera (Frontur) elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Fuente: El País