Europa manda a la hora de captar y retener a los mejores profesionales del mundo. No solo es que Suiza lidere la clasificación, como ya es habitual, sino que de los 20 países mejor situados en el Índice de Competitividad por el Talento Global (GTCI por sus siglas en inglés), que anualmente elaboran Adecco y la escuela de negocios Insead en el marco del Foro Mundial de Davos, solo seis están fuera del continente: Estados Unidos y Singapur, situados en segunda y tercera posición, respectivamente; Canadá, Nueva Zelanda, Japón e Israel. Pero España no se cuela entre ellos. Ocupa el puesto número 32 de la clasificación (en 2019 fue el 31), que ha pasado de 125 a 132 países analizados, que representan el 97% del PIB mundial y el 94% de la población.

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España mejora «mínimamente» en las variables analizadas, según los autores del informe, entre los que en es esta séptima edición también está Google. Pero al haberse analizado más países, su posición desciende un escalón. Y todo ello a pesar de que la estabilidad política ha bajado 11 puntos y la efectividad del Gobierno 4 con respecto a 2019. Su peor puntuación, nada menos que la 118 del mundo, la obtiene en las oportunidades que las organizaciones ofrecen a las mujeres para convertirse en directivas. En cambio, la mejor llega de la mano de la gran matriculación de alumnos universitarios, la sexta más elevada, y la calidad de las escuelas de negocios españolas (10).

El GTCI, que se ha presentado esta mañana en la localidad suiza donde está reunida la élite económica mundial, sopesa 70 indicadores divididos en seis grandes pilares: facilitadores, captación, crecimiento, retención, habilidades técnicas y conocimiento global. España solo destaca en uno de ellos: es experta en lograr que el talento permanezca en el país, no así en atraer cerebros internacionales (de hecho, es el marcador donde más retrocede en el último año).

La retención de profesionales es el punto fuerte de España, donde aparece en el número 23 de la clasificación. Lo que contrasta con las dificultades que encuentran las naciones más adelantadas en el índice en este punto. Claro que tiene más que ver con las condiciones de vida y las dotaciones del país que con las estrategias de las empresas para que el talento se quede en casa. Con el comportamiento medioambiental, las buenas redes de saneamiento, la cantidad de médicos, la protección social y la seguridad personal. Porque la falta de políticas para que los mejores cerebros se queden en territorio nacional hace que la nota en el indicador específico de retención de talento no sea tan buena como en su conjunto gracias a los factores relacionados con el estilo de vida que incluye.

Sin embargo, donde nuestro país sale peor parado en este listado es en el apartado de habilidades profesionales y técnicas del personal, en el que se coloca en la posición 53. La escasa relevancia que se le da al sistema educativo en la economía, la gran cantidad de trabajadores con bajos niveles de estudios y la poca presencia de titulados de formación profesional lastran la empleabilidad de los españoles. Porque, aunque el país produzca un gran número de universitarios, tiene grandes dificultades para encontrarles un sitio en el mercado de trabajo. De hecho, el desempleo entre estos titulados es de los más altos de los países analizados (92), lo mismo que la relación entre el salario y la productividad (99).

El mapa del talento español sigue teniendo los mismos problemas estructurales que cuando se empezó a confeccionar el GTCI. Y por más variables que incorpore el análisis del centro de estudios y divulgación de la empresa de recursos humanos (Adecco Group Institute) y de Insead, no se difuminan. Ni siquiera una vez que han desaparecido del índice marcadores como la dificultad para despedir, en el que tradicionalmente España salía muy mal parada.

Los países europeos con rentas más altas son los que encabezan la clasificación, los que mejor gestionan el talento. Además de Suiza, Suecia, Dinamarca, Holanda, Finlandia, Luxemburgo y Noruega. Y según se desprende del Índice de Competitividad del Talento Global 2020, la brecha entre las naciones líderes y el resto está creciendo. La adopción de la tecnología de unos y otros tiene que ver mucho en ello. Los expertos en inteligencia artificial son escasos y se distribuyen de forma desigual. Más de la mitad de la población mundial en desarrollo carece de competencias digitales básicas, asegura el informe, donde se destaca que la incorporación de la automatización en las instituciones públicas y privadas es el reto para acortar esta brecha. «Con esto en mente, el Grupo Adecco se compromete a mejorar las habilidades y a reciclar a cinco millones de personas en todo el mundo para el año 2030, equipando a los individuos con futuras habilidades que les permitirán prosperar en la era de la inteligencia artificial», ha anunciado Alain Dehaze, consejero delegado de Adecco Group en la presentación.

A medio camino 

En este punto, España vuelve a situarse a mitad de camino entre los mejores y los peores. Es la nación número 14 del mundo en lo que a densidad de robots se refiere, pero desciende hasta el puesto 54 en su inversión en tecnologías emergentes.

Las ciudades se han transformado en actores claves de competitividad por el talento mundial. El GTCI amplía su foco en ellas en esta edición comparando 155 urbes de todo el mundo en lugar de 114 como en 2019. Dominan el ranking de gestión de cerebros las metrópolis que han favorecido el desarrollo de las tecnologías avanzadas. Por eso lo encabezan urbes estadounidenses, que no ponderan tanto en una muestra mayoritariamente europea. Nueva York, Londres, Singapur, San Francisco y Boston lideran el GTCI. Solo París y Múnich se suman a la capital del Brexit en el top 10, donde también se incluyen Hong Kong, Tokio y Los Ángeles.

Madrid, Barcelona, Bilbao y Zaragoza son las capitales españolas registradas en el estudio. Barcelona ha dado un gran salto, adelantando 20 posiciones en los últimos doce meses, para situarse entre las 30 metrópolis más competitivas del mundo en la gestión de cerebros. Se coloca en el puesto 29, por detrás de Madrid, que ocupa la plaza 24. Pero Bilbao y Zaragoza retroceden hasta pugnar entre las 90 primeras.

Fuente: El País