El sector hostelero apuesta por una reapertura de bares, cafeterías y restaurantes que no dependa de una restricción de aforo fija, como contempla el plan de desescalada del Gobierno con una limitación inicial del 30% sobre la capacidad de estos establecimientos.

Su propuesta consiste en que sea cada negocio el que adapte su aforo máximo siempre que se garantice la distancia social entre los clientes, como explica en un borrador de guía elaborada por técnicos de la patronal Hostelería de España junto al Instituto para la Calidad Turística Española (ICTE), realizado a petición del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo.

El documento fija unos criterios de distancia social diferentes a los que, por ejemplo, el Gobierno indica en su plan de desescalada para los propios negocios hosteleros o el comercio minorista. El sector hostelero fija tres criterios de distancia de seguridad en base a «recomendaciones» de la OMS. El primero, una distancia mínima entre personas o grupos de personas de al menos un metro. En el caso de los grupos se trata de la separación con otros clientes, no entre los integrantes de los mismos.

El segundo es una distancia mínima entre mesas de 1,5 metros, distancia que se reduce a un metro en mesas. La propuesta del Gobierno es que «el servicio de mesas garantice la separación entre clientes y entre mesas», y en el caso de las barras una distancia de 1,5 metros entre clientes pero solo a partir de la fase , ya en junio.

Respecto a las propias barras, la propuesta de los hosteleros es de establecer «las posiciones a ocupar por el cliente o grupos de clientes de forma que se eviten aglomeraciones y se garantice la distancia de seguridad», además de proteger los productos expuestos. «No se admite el autoservicio en barra por parte del cliente», indica el borrador.

Las limitaciones de aforo propuestas por el Gobierno son «inviables» para el negocio, según ha afirmado el presidente de Hostelería de España, José Luis Yzuel, en una rueda de prensa conjunta con FIAB y AECOC.

Este ha reconocido que en un primer momento había trasladado una propuesta de aforo limitado al 70% de la capacidad normal, y no al revés como ha establecido en un primer momento el Gobierno. Ahora sostiene que una restricción «no da garantía sanitaria. Lo que la da es el distanciamiento social, y esta se puede garantizar sin tener que hacer restricciones porcentuales del aforo». Aunque sí ha mencionado que para que la reapertura sea viable debería permitirse ocupar el 60% del aforo.

Yzuel critica que después de siete semanas de confinamiento no se hayan concretado las demandas del sector y que la propuesta del Gobierno sea la de esa limitación del 30%. Hostelería de España insiste en que se aprueben medidas para garantizar la liquidez de los pequeños empresarios y suspender los pagos de los alquileres.Incluso ha propuesto ayudas directas al sector porque, a su juicio, «vamos a tener que reinventarnos, como les sucedió a las navieras o al carbón».

«Hay que hacer microcréditos. En Francia se ha hecho al 0,25% de interés. Eso ayudaría. Los préstamos del ICO han sido un calvario. Casi necesitas una gestora para tramitarlos, y muchos hosteleros tienen una relación más ligera con los bancos».

El director general de FIAB, Mauricio García de Quevedo, y su homólogo en AECOC, José María Bonmatí, han apostado por insistir al Gobierno una colaboración activa para tomar las medidas más oportunas que garanticen la sostenibilidad de la hostelería y las mejores condiciones para su reapertura.

Fuente: Cinco Días