
La economía española creció un 0,6% trimestral entre julio y septiembre, justo la misma tasa de crecimiento que en los dos trimestres anteriores. En términos anuales el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) se mantiene en el 2,5% que se registró entre abril y junio. Pese a la ralentización de los mercados europeos conocida ayer, la actividad en España aguantó en el tercer trimestre del año y encadena cinco años de crecimientos ininterrumpidos.
No obstante, la incertidumbre proteccionista y la ralentización de los mercados de exportación se nota. La demanda externa, que tanto ayudó en los peores momentos a tirar de la economía española, restó 0,5 puntos anuales al PIB. Y en el trimestre las exportaciones retrocedieron un 1,8%, entrando por primera vez en tasas negativas desde el tercer trimestre de 2013. Si bien es cierto que las importaciones también decrecieron un 1,2%.
Fuente: El País