Los padres de un niño que falleció en Estados Unidos aplastado por el vuelco de un mueble de Ikea recibirán 46 millones de dólares (41 millones de euros) tras un acuerdo con la multinacional sueca de muebles, según ha publicado The New York Times. El menor murió en mayo de 2017 en California. 

Esta familia había presentado la demanda en un tribunal de Pennsilvania, donde está la sede de la empresa en Estados Unidos, en 2017 con el argumento de que Ikea sabía que el mueble que provocó el accidente, una cómoda de la línea Malm, no era estable.

Desde que se supo que han muerto seis niños, en torno a los dos años, por el vuelco de esta cómoda, la empresa sueca ha tenido que indemnizar a varias familias. En 2016 pagó 50 millones de dólares a otras tres familias y, además, tuvo que retirar casi 30 millones de cómodas de sus tiendas en Estados Unidos y Canadá. La firma también se ofreció a quienes ya tenían estas cómodas un kit de sujeción a la pared para evitar que el mueble se volcara sobre los niños si estos intentaban trepar por él.

A pesar de esto, en su demanda la familia del niño alegó que ellos nunca habían recibido advertencia alguna sobre el riesgo, aunque tenían el mueble desde 2008.

La empresa apunta que desde entonces ha tomado medidas para concienciar a los padres del riesgo de que los muebles se vuelquen por accidente y, añade, que está trabajando en la resolución del problema. “Seguimos comprometidos a trabajar de forma activa para abordar este importante problema de seguridad en el hogar. Nuevamente, ofrecemos nuestras más sinceras condolencias”, señaló un portavoz de Ikea al diario neoyorkino.

Fuente: El País