Fira pega el estirón

Ha pasado un año desde que se cumpliera la fecha tope para la renovación de la Fira, la principal institución ferial de Barcelona. Ha sido un año de gran tensión política que obligó a retrasar hasta esta semana la revisión de los cargos. Las dificultades institucionales, sin embargo, apenas han afectado a la entidad, que ha crecido en todos sus salones y ha conseguido unos buenos resultados. Fira ha batido récord al facturar este año 210 millones de euros, un 12% más que el año anterior y un 25% más que en 2016. La nueva dirección de Fira, encabezada por el farmacéutico Pau Relat, que sustituye en la presidencia a Josep Lluís Bonet después de 14 años en el cargo, toma estos resultados como una palanca para afrontar su expansión: el nuevo consejo ha aprobado ampliar en los próximos diez años el recinto ferial de l’Hospitalet de Llobregat y renovar los pabellones centenarios de Montjüic en Barcelona.

Desde que José Luis Bonet asumió la presidencia de Fira de Barcelona en 2004, la institución, refundada en el año 2000 con un modelo de gobernanza público-privado, ha crecido tanto en su negocio propio como en el externo, y ha impulsado su vertiente internacional. “Recibo un magnífico balance del mandato de Bonet, y una de las principales aportaciones ha sido la internacionalización de Fira, que también será uno de los grandes ejes de esta institución de aquí en adelante”, afirmó Pau Relat el pasado viernes en la presentación de los resultados de la institución.

Un cargo consensuado

Relat asume el cargo para un periodo de cuatro años. Este profesional, nacido en la localidad barcelonesa de Montcada i Reixac en 1968, trabaja para el sector agrícola como consejero delegado del grupo Mat Holding y también presidirá, hasta enero, el lobby empresarial nacionalista FemCat. El nombre de Relat fue el último de un largo proceso de propuestas y contrapropuestas para encontrar un presidente que finalmente ha generado consenso entre los distintos miembros del consejo de administración. “Fira no se entendería sin Barcelona, y Fira es patrimonio de la ciudad, lo que nos obliga a seguir trabajando con lealtad institucional”, añadió el nuevo presidente.

El farmacéutico Pau Relat sustituye en la presidencia a Josep Lluís Bonet

Parte de este patrimonio lo conforman los recintos feriales: los pabellones de Montjuïc en la plaza de España, construidos para la Exposición Universal de 1929, y el gran recinto de Gran Vía en L’Hospitalet de Llobregat, que acoge los grandes salones, entre ellos la joya de la corona de Fira, el Mobile World Congress. El nuevo consejo de administración recibió el viernes el encargo de estudiar cómo y dónde se llevará a cabo la ampliación de este recinto, que ya empieza a quedarse pequeño en los grandes eventos (el congreso de móviles reunió a 107.000 asistentes este año), y cómo se renovarán los pabellones de Montjuïc. La intención, dijo la alcaldesa Ada Colau, es haber completado los dos encargos dentro de diez años, cuando los pabellones sean centenarios.

Estos proyectos tienen como aval las buenas cifras de negocio de Fira de Barcelona. La institución no solo ha crecido en facturación, sino que ha aumentado un 44% el ebitda, que supera los 29 millones de euros. “Ha sido un año excepcional, son cifras que veíamos muy lejanas, pero que hemos conseguido gracias a un gran equipo y a nuestro conocimiento del mercado ferial”, afirmó Constantí Serrallonga, director general de Fira.

Durante 2018, la entidad ha organizado y acogido 153 salones, congresos y otros eventos tanto en sus recintos como en los celebrados en otros países. En total, más de mil actividades entre conferencias, debates, sesiones de formación o de networking. Serrallonga ha destacado que este año ha jugado a favor el calendario ferial, en el que han coincidido salones trianuales o bianuales como Alimentaria-Hostelco, que aporta un 10% del peso de la facturación. El Mobile World Congress, por su parte, representa un 30% del negocio de Fira.

Entre los salones celebrados destaca el Alimentaria, que por primera vez se organizó conjuntamente con el certamen de hostelería Hostelco; la semana de la industria, que celebró la segunda edición, y la relevancia internacional de la Smart City Expo World Congress. Serrallonga resaltó también el anuncio de que, a partir de 2021, la ciudad acogerá la feria ISE, el evento profesional más grande de Europa sobre la industria audiovisual.

Eventos con proyección

La alcaldesa Ada Colau también destacó en la presentación de resultados que el Ayuntamiento ha encargado a Fira la gestión de otro recinto ferial, el CCIB, ubicado en el Fòrum, con el que la institución ganará competitividad y espacio para los salones más internacionales. Precisamente en el ámbito internacional, Fira este año ha continuado con su expansión exterior, con la organización de 12 congresos, entre los que destacan las ediciones de Smart City Expo en Brasil, Turquía, Marruecos, Japón, México o India. El año que viene, entre otros proyectos, destaca la celebración del salón Alimentaria en México y en Portugal.

De cara al año 2019 se prevé una cifra de ingresos más baja, de 190 millones de euros, al no coincidir algunos de los congresos más grandes por calendario.

El año próximo Fira de Barcelona organizará el salón Automobile, que celebrará la edición centenaria, e inaugurará un nuevo certamen dedicado al sector del comercio, el Retail & Brand Experience. También destaca la ITMA, la feria considerada como la más grande del mundo de la industria textil.

Fuente: El País

By |2018-12-18T09:09:49+00:00diciembre 18th, 2018|Actualidad de Empresas, Actualidad Económica, EL PAÍS|Comentarios desactivados en Fira pega el estirón