Rodrigo Rato, exvicepresidente del Gobierno y expresidente de Bankia, volverá a sentarse en el banquillo de los acusados. El Juzgado de Instrucción número 31 de Madrid ha dictado auto de apertura de juicio oral contra el exbanquero por el presunto trato de favor en la concesión de contratos publicitarios de la entidad financiera a dos agencias llamadas Zenith y Publicis, según ha informado este miércoles el Tribunal Superior de Justicia de Madrid. En esta causa, pieza separada del caso Rato, se le imputa la comisión de un delito de corrupción entre particulares. Y la Fiscalía le pide una pena de cuatro años de cárcel y una multa de 2,5 millones de euros.

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Los tribunales vuelven a cercar así a la figura del PP que encarnó el supuesto «milagro económico» gestado por los Gobiernos de José María Aznar. En prisión desde el pasado octubre por una condena de cuatro años y medio por apropiación indebida en el caso de las tarjetas black, Rato aún tiene varias causas pendientes con la justicia. De hecho, desde el pasado noviembre, el expresidente de Bankia se sienta en el banquillo de la Audiencia Nacional acusado de estafa a inversores por la salida a Bolsa de la entidad —en este proceso, el ministerio público solicita cinco años de cárcel para él—.

En la resolución del juzgado de instrucción número 31 conocida este miércoles, el magistrado Antonio Serrano-Arnal también envía al banquillo a otras 12 personas. Entre ellas, a José Manuel Fernández Norniella, exconsejero ejecutivo de Bankia y exsecretario de Estado de Comercio; a Alberto Portuondo, presunto testaferro de Rato; a Teresa Arellano, secretaria personal del exvicepresidente del Gobierno; y a Miguel Ángel Montero, administrador de numerosas empresas familiares del exministro de Economía. El resto son Miguel Ángel Furones, Francisco Xabier Olazábal, Sagrario Búa, Fabrizio Bini, Sergio Lorca, Fernando Rodríguez Varona, María Cándida Rodríguez Melcón y Domingo Plazas.

A todos ellos, incluido a Rato, el juez les ha impuesto paralelamente una fianza de responsabilidad civil de 4.522.154 euros. En caso de que no se abone, se «procederá al embargo de sus bienes hasta completar la cantidad reclamada», les advierte el juez.

La investigación del caso Zenith y Publicis puso en el punto de mira una supuesta comisión de 2,02 millones de euros cobrada a raíz de los contratos firmados por Bankia en los ejercicios 2011 y 2012 con estas dos agencias de publicidad. Anticorrupción señala que Rato, desde su llegada a Caja Madrid, colocó a varias personas de su máxima confianza dentro de la entidad financiera, con el objetivo de asegurarse su control y poder obtener un beneficio de los acuerdos de publicidad que iban a ponerse en marcha con motivo de la expansión de la marca Bankia y de su salida a Bolsa.

«Conocedor de que los gastos en contratación de publicidad iban a ser elevados, con desprecio al principio de lealtad a que le obligaba su cargo, Rato decidió sacar provecho económico personal», describió la Fiscalía en su escrito de acusación provisional, donde señala que el presidente de Bankia se valió de personas con quienes mantenía lazos personales y profesionales para «cobrar comisiones».

Para poner en marcha su plan, además, el exvicepresidente del Gobierno y ex director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), recurrió a Albisa Inversiones, una sociedad controlada por Portuondo, el presunto testaferro del exministro. Según los investigadores, esa empresa transfirió 835.024,64 euros a una de las compañías controladas por el expolítico, Kradonara 2001. Esa sería su parte en la comisión.

Fuente: El País