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La multinacional alemana Continental Automotive ha anunciado que el 5 de febrero presentará la documentación para poner en marcha un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para despedir a los 760 trabajadores de la planta de Rubí, en Barcelona. «Dada la ruptura provocada por la convocatoria de huelga y las constantes exigencias, por parte de los representantes legales de la plantilla, de negociar las condiciones de extinción de los contratos de trabajo, Continental ha planteado la necesidad de enmarcar dicha negociación en el marco legal desde el proceso de un despido colectivo», ha justificado la empresa en un comunicado. La intención es que sea un proceso de cierre progresivo que dure dos años.

Continental ha asegurado en un comunicado que está negociando con varios grupos empresariales e inversores la venta de las instalaciones en Rubí y que su intención es mantener abiertas la planta y salvar el máximo de puestos de trabajo. “Pero eso dependerá de los compradores. Igualmente, primero tendrá que haber una extinción de los contratos”, añade un portavoz de la empresa.

Las alarmas saltaron en noviembre cuando Continental, con sede en Alemania, aseguró que abría un periodo de seis meses de negociación con los sindicatos para decidir cómo afrontan el futuro de las instalaciones de Rubí. La compañía se encuentra inmersa en un gigante plan de reestructuración para adaptarse al futuro del coche eléctrico y ya anunció el recorte de diferentes fábricas repartidas por todo el mundo. En la de Rubí montan el tablero delantero de vehículos, una de las partes que se verá más afectadas por la electrificación del parque de vehículos. La compañía considera que las plantas de Rubí “con su actual cartera de productos y configuración, ya no sean rentables, ni se hayan podido hallar productos alternativos en la cartera de la compañía para sustituir la producción actual”.

Este miércoles la empresa se ha reunido con los sindicatos para abordar el futuro de la planta. En el encuentro, el comité de empresa, además de defender la reconversión y modernización de la planta, ha pedido abrir el melón sobre las condiciones de los despidos, en caso de que se diera el peor de los escenarios, “ya que hasta el momento la empresa no ha expresado abiertamente sus intenciones”, ha criticado Josep Rueda, secretario general de Industria de CC OO en la zona. “Evidentemente que hemos empezado a pensar que a lo mejor no todos van a tener cabida en la futura reindustrialización”, añade.

La compañía asegura que el 5 de febrero, cuando está prevista una nueva reunión con los trabajadores, presentará la documentación con las condiciones de los despidos e iniciará el ERE. Con todo, Continental insiste en que la extinción de los contratos no será inmediata, sino que el proceso se puede alargar hasta finales de 2021. Paralelamente, la empresa asegura que ha solicitado la mediación del Departamento de Trabajo de la Generalitat.

El sindicato CC OO ha manifestado su «preocupación» y consideran que una «decisión precipitada de la empresa» el hecho de haber anunciado la venda de la planta «sin antes haber ligado el proceso de reindustrialización». Además, aseguran que analizarán el expediente para «garantizar las mejores condiciones posibles para la plantilla».

Los trabajadores están convocados a una jornada de huelga el 24 de enero, que se suma a la que ya mantuvieron el pasado día 15, con un seguimiento total de la plantilla.

Fuente: El País