Los saneamientos masivos practicados por BBVA en el primer trimestre del año han llevado a la entidad a unas pérdidas de 1.790 millones en tres meses. El banco ha realizado provisiones tanto por el deterioro de activos financieros ligado a la pandemia, 1.433 millones de euros, como por el deterioro del fondo de comercio en Estados Unidos, 2.084 millones de euros. Excluyendo este último saneamiento, el resultado ajustado sería de 292 millones de euros, una caída del 75% sobre las cifras del año pasado.

La provisión en EE UU, explica la entidad, no afecta al capital o al patrimonio neto de la entidad, si bien también se debe, fundamentalmente, a la pandemia del coronavirus. En cualquier caso, y siguiendo las recomendaciones de las autoridades bancarias, BBVA no pagará dividendo este año. La empresa ha comunicado que no abonará ninguna cantidad a cuenta de los resultados de este ejercicio hasta que se despeje la incertidumbre sobre la pandemia y, en todo caso, no abonará retribuirá al accionista a lo largo del ejercicio.

En el negocio típico, el banco ha sorteado los tipos bajos con un alza del 3,6% en el margen de intereses, hasta los 4.556 millones de euros. Las operaciones en los mercados han aportado 594 millones (un 39,5% más), con lo que el margen neto (que también incluye comisiones) crece el 7,1%. El margen neto ha crecido más, un 14%, por la contención en los costes, hasta 3.566 millones.

Por áreas de negocio, el banco ha entrado en pérdidas en España y Estados Unidos (sin contar el deterioro del fondo de comercio), con 141 y 100 millones de euros, respectivamente, obteniendo resultado positivo 372 millones en México y 129 en Turquía.

Fuente: Cinco Días